Hace unos días nos tuvo que recordar Google que, como desde hace 100 años, Platero es pequeño, peludo, suave. Se nos olvida, lo recordamos en el colegio, recordamos que se diría todo de algodón, luego algunas conversaciones nos lo devuelven, nos devuelven que sus duros ojos son de cristal negro, y luego ya un día desaparece. Por hablar de deseos de pureza, de poesía exenta, hablar de los mosquiteros. Observamos a los pájaros y nos parecen simpáticos, pizpiretos, juegos y vuelos malabares, revoloteos en los árboles como perros jugando con pelotas en los parques y nos olvidamos de lo que son: dinosaurios cazando. No os engañéis, los mosquiteros son pequeños, plumosos y suaves, pero sus ojos son duros y de cristal negro. Hay días en los que es complicado ser mosquito.
